El presente texto es un ejercicio prospectivo sobre el futuro de la Ciudad de México (CDMX) en el horizonte de 2050. Los participantes construyen colaborativamente cuatro escenarios (utópico, catastrófico, tendencial y futurible). En la visión tendencial, en el 2050, la CDMX a pesar de avances en el uso de las tecnologías y de la gestión de los servicios urbanos no se ha logrado sortear los retos de la globalización (transición energética y cambio climático). En la visión utópica (2050) se ha logrado sortear los retos de la globalización (transición energética y cambio climático) y la ciudad cuenta con un modelo sustentable. La desigualdad y la exclusión se han erradicado y la gobernabilidad es plena. En la visión futurible (2050) se ha logrado sortear los retos de la globalización (transición energética y cambio climático) y la ciudad cuenta con un modelo de sustentable; sin embargo, todavía persisten rezagos.